La fundación Mozilla ha compartido un informe donde alerta sobre la vulneración de la privacidad de los usuarios de los vehículos autónomos, dichos datos producto de una encuesta llamada «privacidad no incluida», afirma que la mayoría de las marcas reconocen que comercializan los datos personales de sus usuarios y otros la comparten con autoridades estatales sin mediar una orden judicial.
Esta problemática se debe en gran medida a la gran cantidad de sensores vinculados en los vehículos que permiten recolectar datos de las personas sin que los usuarios puedan hacer algo al respecto para evitarlo.
Según Jen Caltrider, investigadora principal del estudio: «Los coches tienen micrófonos y la gente mantiene todo tipo de conversaciones delicadas en ellos. Los coches tienen cámaras que miran hacia dentro y hacia fuera».
Estos vehículos han sido los peor calificados en privacidad entre más de doce categorías, incluidos rastreadores de fitness, aplicaciones de salud reproductiva, altavoces inteligentes y otros electrodomésticos conectados- que Mozilla ha estudiado desde 2017. Respecto a esto, las veinticinco marcas más populares de vehículos fueron sometidas a un escrutinio de sus políticas de privacidad, dando como resultado que ninguna cumplió con los estándares definidos, contrastados con el 37% de las aplicaciones de salud que sí cumplían con dichas mediciones.
Las empresas comercializan nuestros datos
De las veinticinco marcas incluidas en el estudio, diecinueve confirman a través de sus políticas de privacidad que los datos pueden ser vendidos y que además pueden entregar los datos personales a las autoridades con la sola solicitud de los mismos sin mediar una orden de un juez. Cada vez más, la mayoría de los coches son escuchas telefónicas sobre ruedas», afirma Albert Fox Cahn, investigador de tecnología y derechos humanos del Centro Carr de Políticas de Derechos Humanos de Harvard.

Lo paradójico del asunto es que las personas cada vez invierten mayores sumas de dinero en instalación de aplicaciones y estas recogen aún más cantidad de datos para comercializarlos, convirtiendo la privacidad de los vehículos en fuentes de vigilancia corporativa.
Por esto, respuestas como las dadas por la marca japonesa Nissan preocupan a las autoridades en materia de privacidad gracias al alto nivel de honestidad respecto a la solicitud de información sensible que extrae de sus usuarios, información como número del permiso de conducir, el estatus migratorio, la raza, la orientación sexual y los diagnósticos de salud son solo algunos de los datos que extrae.
Reflexiones personales
Si bien la tecnología es un fenómeno imparable y cada vez más penetrante en todas las esferas de la sociedad, riesgos como los ciberataques, la fuga de datos, la privacidad y la individualización de las personas, son solo algunos de los muchos desafíos que enfrentamos en la actual sociedad de la información, donde si bien se requiere la utilización de los medios digitales como herramienta de ayuda en la optimización de tiempos y costos, se precisa de mayores acciones legales que, por un lado, faciliten la innovación y la competitividad, pero sin descuidar la protección de los derechos fundamentales de las personas usuarios de los medios digitales.
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