Que Los emojis sean utilizadas para dar a entender alguna expresión mientras escribimos en la web no es nada raro, lo hacemos todos los días para ahorrar textos, y todos sabemos lo que significan o creemos saberlo; sin embargo, no nos lo tomamos tan literal.
Sin embargo, cosa contraria creyó un juez en Canadá, quien preside el caso South West Terminal Ltd. v. Achter Land & Cattle en la corte de King’s Bench para la provincia de Saskatchewan.


Allí un vendedor envía un contrato a un comprador quien responde con el emoji de pulgar arriba, sin embargo, el comprador nunca efectuó la compra, lo que el vendedor interpretó como un incumplimiento al contrato, puesto que interpretó que dicho emoji efectivamente era una comunicación de aceptación de dicho contrato recibido, misma interpretación que hizo el juez del caso.


Lo curioso de este caso es que no es la primera vez que el uso de un emoji tiene repercusiones legales, pues en EEUU se han utilizado la interpretación de emojis en casos de homicidio e incluso a nivel laboral, lo que genera un fuerte debate frente a la repercusión legal que puedan tener estas figuras.
Para muchos abogados, el uso de estos símbolos, no debe ser tomado a la ligera, ya que estos representan elementos lingüísticos de continuo uso, por lo cual al ser usados es igual a la escritura en texto, el problema es que no es fácil poder encontrar el significado preciso de un emoji, puesto que cada persona le da su propia interpretación.


La pregunta es ¿Cuándo el uso de un emoji puede tener repercusiones legales? Al encontrarse en un contrato, si una de las partes responde con un emoji que da a entender su aceptación o rechazo dentro de una cadena lógica de conversación, podría entonces entrarse a analizar en el caso particular la pertinencia en la inclusión de dicho símbolo como elemento con efectos jurídicos.
Acá el debate se puede ampliar debido a que sin una firma que permita individualizar a la persona y por ende garantizar la seguridad jurídica del contrato, existe el riesgo de que por ejemplo el celular de una de las partes sea tomado y sin intención se ponga un emoji, lo cual la otra parte tomaría como decisión autónoma desconociendo la realidad de la situación.