la modernización y el acceso masivo al internet ha generado nuevos retos en todos los países, cada uno lucha por salir adelante y buscar la manera de financiar el gasto público y social. El uso de criptomonedas se ha convertido en uno de los principales dolores de cabeza a la economía global.
Sin embargo, la industria 4.0 ha generado un desafío a la tributación internacional, es decir, al pago de impuestos en los Estados.
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se requiere de manera urgente un marco legal claro y específico sobre la manera en que se regule las responsabilidades fiscales producto de las transacciones realizadas con criptomonedas con la meta de unificar criterios y evitar distintas interpretaciones de cómo proceder frente a quienes tienen en su poder este tipo de activos.
Y es que esta falta de regulación ha generado confusión, pues para nadie es un secreto que la ley no va al mismo ritmo de los avances tecnológicos y en el caso colombiano, no hay excepción, puesto que en el país dichos criptoactivos no son legales.
Las criptomonedas no son legales
Para el banco central de Colombia, es decir, el Banco de la República, monedas como el bitcoin o el ether no son de uso legal en el país, pues no se le considera moneda corriente como si lo es el Peso colombiano.
Para la entidad, el dinero que usamos en las compras es un acuerdo de voluntades donde damos reconocimiento a dicha moneda o dinero, y afirman: “La base de esta convención es la confianza”

Por ello, mientras que el banco central no dé el aval de reconocer las criptomonedas como dinero legal, en Colombia no se permite usar estos criptoactivos para pagos en comercios electrónicos o en canales tradicionales como el supermercado, farmacia, o el pago de la matrícula estudiantil.
Principal problema de las criptomonedas
uno de los factores que provee confianza y seguridad en el uso de una moneda oficial, es la reputación del banco central que la avala y del marco legal que lo respalda, y en el caso de las criptomonedas no se tiene ninguna de ellas, no tienen un ente centralizado que las regule, ya que al funcionar mediante tecnología descentralizada, no permite la manipulación por parte de ningún gobierno o ente privado.
No obstante, la principal causa de su nula aceptación como moneda legal radica en la volatilidad y falta de garantías en favor de los usuarios que las poseen, ya que al no existir un ente regulador, ante una situación de vulnerabilidad, o afectación de derechos, ninguna entidad puede proveer protección y ayuda.
Retos que generan los criptoactivos
Como hemos venido mencionando, debido a la descentralización de este modelo, es imposible poder realizar la trazabilidad que permita identificar el origen y ruta con la cual se utilizó un criptoactivo y esto cobra especial relevancia en materia de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, pero además debido a los miles de transacciones que se realizan cada segundo y al mercado digital de criptoactivos como los NFT surge en el mundo la intención de exigir el pago de impuestos por criptoactivos.

Lo paradójico del asunto
Lo curioso y hasta gracioso es que los países, incluido Colombia, no reconocen las criptomonedas como dinero de uso legal para hacer pagos y demás; sin embargo, quieren establecer el pago de un impuesto por el uso de criptoactivos, pues no es desconocido que los valores que se tranzan en las plataformas de criptomonedas son elevados, y allí los gobiernos ven la oportunidad de obtener mayores recursos económicos.
Las interpretaciones de la DIAN
la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN es la entidad pública de Colombia que se encarga de recaudar en favor del Estado los impuestos a todos los contribuyentes, sean personas naturales o empresas (personas jurídicas).
Y ha sido esta entidad la que por obvias razones muestra mayor interés respecto a la regulación de los criptoactivos y por ello, ha desarrollado diversas interpretaciones sobre los mismos, empezando con la afirmación de que todo activo que genere un aumento en el patrimonio, es susceptible de pagar impuestos. Esto significa que todo aquello que sea de valor y esté en mi poder debe pagar impuesto, en este caso impuesto de renta.
Y cuanto se debe pagar según la DIAN
Entonces allí surge una pregunta. Debido a la alta volatilidad de las criptomonedas, ¿Cuál debe ser el valor a calcular sobre el cual se exigirá el pago de impuesto?
Aplicando la interpretación del artículo 74 del Estatuto tributario colombiano, que se refiere al costo del impuesto de los activos intangibles (Intangible porque no se pueden tomar con las manos o ver con los ojos) la DIAN establece que para saber cuanto se debe pagar primero se debe determinar lo siguiente:
- . Activos intangibles adquiridos separadamente: Son aquellos activos intangibles por los cuales el contribuyente paga por su adquisición.
El costo de los activos intangibles adquiridos separadamente corresponde al precio de adquisición más cualquier costo directamente atribuible a la preparación o puesta en marcha del activo para su uso previsto.
Cuando se enajene un activo intangible adquirido separadamente, el costo del mismo será el determinado en el inciso anterior menos la amortización, siempre y cuando haya sido deducida para fines fiscales.
- Activos intangibles adquiridos como parte de una combinación de negocios: Son aquellos activos intangibles que se adquieren en el marco de una combinación de negocios, entendida como una transacción u otro suceso en el que el contribuyente adquirente obtiene el control de uno o más negocios, lo cual comprende, un conjunto integrado de actividades, activos y pasivos susceptibles de ser dirigidos y gestionados con el propósito de proporcionar una rentabilidad.
Para entender un poco estos conceptos, el Estatuto Tributario establece en el artículo 74 que para determinar el monto del impuesto a pagar se determinará según el valor en el que se encuentre el activo intangible, que en el caso de las criptomonedas es el valor que tengan las mismas a la hora de la venta.
Conclusión
Las criptomonedas han despertado mucha preocupación a nivel internacional debido a la descentralización y el riesgo de financiamiento de acciones ilegales como el lavado de activos o la financiación del terrorismo.
No obstante, la falta de regulación en materia fiscal y la existencia de múltiples interpretaciones hacen muy difícil que haya un pleno control sobre la exigencia de impuesto para quienes poseen este tipo de activos intangibles.


