Es común utilizar ambos términos con el mismo significado, pero no son lo mismo.
Cuando hablamos de Consultoría estamos hablando de la prestación de un servicio de planificación de la estrategia que el cliente necesitara desarrollar, es decir la consultoría dice lo que se debe hacer.
Sin embargo, la asesoría puede incluir la consultoría, pero va de la mano del desarrollo de la idea o estrategia inicialmente pensada y su duración es por lo general de largo plazo y para temas más permanentes.
En la consultoría se trabaja de la mano del cliente para buscar de manera objetiva e independiente soluciones a las necesidades puntuales sin comprometerse en grados de responsabilidad.
Son independientes y objetivas
No hacen milagros
Debemos entender que los consultores o asesores no hacen milagros, es un error creer que al contratar los servicios profesionales, ya los problemas van a desaparecer.
Es fácil confundir ambos como sinónimos; sin embargo, tienen diferencias y esas son con base en la labor a realizar
Las consultorías se enfocan más en las estrategias de corto plazo y focalizado en un punto determinado en pro de ayudar al encuentro de soluciones a problemas puntuales.
El caso de las asesorías, el asesor se enfoca en desarrollar las estrategias mediante un acompañamiento de mayor duración o continuo, es decir, el asesor mantiene un vínculo con el cliente pues se convierte en la herramienta a la cual acudirá cada vez que requiera su ayuda en un problema a solucionar